domingo, 3 de febrero de 2013

Σε αγαπώ



Estar contigo es complicado,
no complicado como saltar una verja,
ni como verle las braguitas
a la dueña del kiosko de los helados,
complicado de veras.

Complicado como traducir las recetas
de mi médica de cabecera,
a veces en esos garabatos sin sentido hay poesía
y quizás dice que me quiere
o que me odia que es todavía más intenso
en algún idioma que desconozco,
en finlandés o en croata o en sueco.

Complicado como hacer ecuaciones de tercer grado
en la orilla de una hermosa playa de Cádiz,
mientras dos alemanas en top less
persiguen una sombrilla voladora.

Complicado y, sin embargo, te espero
y te busco,
salto la verja que separa tu mundo del mío
con la habilidad de un treintañero con lumbalgia
y te observo con los mismo ojos de entusiasmo
que aquella primera vez que nos besamos
y nos crecieron margaritas en los dedos de los pies.

Pero como no encuentro tu boca
me compro un Magnum de chocolate blanco
que es lo más parecido del mundo a tenerte cerca
y Alicia que todavía no es una mujer
y nunca fue una niña
me enseña que el cielo hoy tiene un color rosáceo.

Te echo de menos,
la tristeza siempre empieza por tu nombre,
“Minä rakastan sinua”
“Volim te”
“Jag älskar dig”
el Farmacéutico que nunca leyó a Billy Macgregor
se limita a darme un botecito con pastillas verdes,
que no son mágicas como presumen.
La magia sería que tu con aquel sombrero del lejano oeste
dejaras tu sonrisa sobre la arena
y mientras yo recojo los trozos
y los cuelgo al sol de un atardecer
de película romántica
te tires a nadar con esa agilidad del delfín a la deriva.

Pero más allá de la orilla sólo hay agua
y el agua sin ti no es más que un charco
y yo en un charco me hago náufrago
y divido lo que me quieres
entre lo que te quiero
o multiplico los latidos de mi corazón cuando te pienso
o te sumo en cada rostro
para luego restarme en todas tus ausencias.

Ojalá esa sombrilla que sueña con ser parapente
acabe clavándose en mi pecho
y la alemana, la más rubia
que tiene toda la pinta de llamarse Astrid
me lama las heridas con la lengua. 

ERNESTO PÉREZ VALLEJO
 

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 
;