miércoles, 18 de febrero de 2015 0 comentarios

21 gramos de alma


Dicen que cuando morimos perdemos exactamente 21 gramos que se corresponden al peso de nuestra alma. Pero, ¿cuántas cosas caben en un alma?, ¿cuántos sentimientos, heridas y experiencias acumula?

A menudo, juzgamos a las personas por lo que vemos fuera de ellas y no nos paramos a pensar lo que su alma nos dice, lo que les ha traído hasta aquí y lo bonita que hacen a una persona cada una de sus cicatrices...



Mi alma nunca se resignó a su suerte,
porque, desde allí, 
no podía conseguir nada
y yo quería intentar todo
(al menos, intentarlo...)

Perseguir un sueño
me oscureció las ojeras,
(pero no las intenciones).
Y del abismo de mis tacones,
tengo un recuerdo en la rodilla izquierda
(que no impide que avance firme).

Por el peso de mis inseguridades y miedos
trabajé mucho más que cualquiera,
y eso me ayudó a encontrar oportunidades en todas partes
(y a perder otras muchas por sentirme pequeña).

Me hicieron daño,
pero yo también lo hice alguna vez.

La primera persona a la que quise
no se despertó una mañana cuando tenía 30 años
(así que aprendí a no callar sentimientos).
Por la segunda, lloré los 365 días de un año
(y alguno más)
porque querer ser feliz me ponía muy triste.
La tercera, me marcó
su forma de quererme
(y odiarme al mismo tiempo).

Es que eres mujer...
Es que eres muy joven...
Es que eres muy mayor...
Es que eres muy sensible...
Es que tienes la mirada triste...
Es que se te ve venir...
Es que no sé que te pasa...
Es que no tienes experiencia...
Es que tienes demasiado experiencia...
Es que tu apariencia... 
Es que tenías que haber hecho esto...
Es que tenías que haber hecho lo otro...
Es que se te nota el miedo...
Es que tienes alas...

Fui un blanco fácil
(demasiadas veces).

Criticar desde otros zapatos es sencillo,
ni siquiera hace falta talento para ello.


Todos estos gramos tiene mi alma...

NOEMÍ VICO 




viernes, 13 de febrero de 2015 0 comentarios

Almudena, de Luis García Montero






Ediciones Valparaíso nos traen un regalo precioso, todos los versos de amor que Luis García Montero le ha escrito a Almudena Grandes durante años. Sin duda, merece la pena tenerlo y DISFRUTARLO....

 NUEVAS CONFESIONES
Ese otro, 
también te ama. 
Darío Jaramillo Agudelo 

Es que no eras el mismo, 
me dices con los ojos quemados de mirarme. 

Te dolía la casa, 
viajabas demasiado y sin motivo, 
rodabas por el humo de la noche 
igual que el sueño roto de la mesa. 
parecías amargo,
muy perdido,
tal vez por otros cuerpos
tal vez por una fecha
en la vida de nadie,
una cita sin año ni estación

El cuervo de la lluvia cruza por la ventana.

Cuando yo no era el mismo
te quería también

TÚ QUE TODO LO SABES

Tal vez, tal vez tú puedas
encontrar lo que a mí me resulta imposible,
lo que no he conseguido minuto tras minuto
de una noche de insomnio,
porque nada confiesan los últimos esfuerzos
del ascensor inútil
y mantienen silencio los ruidos de la luz
y los primeros coches.

Pero tal vez, seguro que tú puedes,
porque todo lo piensas y a todo le das vueltas,
encontrar lo que a mí me resulta imposible,
un lugar de mi cuerpo, un rincón de mis ojos
que no sean memoria de tu cuerpo y tus ojos,
de tu pelo que sabe llorar como un recuerdo
sobre nosotros juntos,
de los labios que saben callarse como un sueño,
de las manos que buscan mi cara y me preguntan
y no esperan respuesta.

Seguro que tú puedes porque lo piensas todo,
pero yo nada encuentro,
nada encuentro en mí mismo
que no viva rendido a ser memoria,
amor de ti,
sombra de lo que existe porque te pertenece.

NO SÉ VIAJAR SIN TI

Deshice la maleta. Fue saliendo
doblada una ciudad con voz de lluvia.
De la percha colgaron
los cielos rotos y la luz sumisa.
Ordené las preguntas
en la parte derecha del cajón
y a la izquierda dispuse un restaurante,
una mesa sin hambre y sin rumor de sábanas
para cenar cansado de estar solo.


Luego bajé a la calle.
En la esquina arrugada de una chaqueta negra
me detuve a mirar
la luna de las ropas interiores.
Dolía el pasaporte en el bolsillo
igual que los extraños y las tiendas cerradas.
Quise llamar un taxi. No levanté la mano.
Se paró junto a mí la desventura
de una ciudad vacía.

A media noche estaba a medio ser
en medio de la nada.

No sé viajar sin ti,
ni contarte las cosas por teléfono



viernes, 6 de febrero de 2015 0 comentarios

Antimateria


Hay un vértigo oculto en cada átomo.
En la mínima parte de las cosas
se encuentra, pertinaz, la inconsistencia.
Unas cuantas partículas,
que giran incesantes alrededor de un punto,
dan como resultado
la aparente quietud de la sustancia.
Cuando en el interior de la molécula
y un ochenta y cinco por ciento en vacuidad,
la solidez es una presunción.
Tal vez sea la causa
por la que no podamos
tener una certeza o un principio al que asirnos:
saber que nuestros cuerpos,
lo que quisimos ser y lo que amamos,
la tierra que lo habrá de cubrir todo,
la materia de cuanto conocemos
está principalmente
compuesta por vacío.

INMA PELEGRÍN

miércoles, 21 de enero de 2015 1 comentarios

El amor es el crimen perfecto


El amor es el crimen perfecto

Porque no le importa dejar huellas
y está siempre sembrado de ADN.
Porque tiene en nómina a los detectives,
a los criminales y a los jueces,
(y creo que les paga mucho menos a los jueces).

Porque sus cadáveres nunca mueren del todo
y resucitan ante otros ojos, inéditos,
para volver a morir,
de amor, dentro de un tiempo.

Porque antes de matar estafa,
con sonrisa de ángel o banquero,
y hace sentirse alto al más enano,
y que nos veamos guapos
los que nos sabemos feos.

Porque te apuñala siempre en el mismos sitio,
y los adictos/barra/adictas/
hacen cola para su chute de subidón
con destino al precipicio.

Porque es un cronófago
al que no le importa ser coprófago
si has dejado que tu vida
se convierta en una mierda.

Porque inventó a los poetas, a los suicidas,
a las putas, y también,
para que alguien saliera ganando,
a los proxenetas.

Porque nunca se arrepiente
y usa las banderas de tregua como pañuelos.

Porque olvida direcciones, nombres y números de teléfono,
pero cuando te descuidas te acorrala una noche
y te deja desnudo y a solas con tus recuerdos.

El amor a una mujer, a un hombre, a un hijo,
a un club de fútbol, a una idea,
a una mascota o a un planeta,
que te lo quita todo sin permiso
y te da a cambio
el humo de una promesa
junto a una ventana abierta.

El amor es el crimen perfecto,
porque ha estado matándome toda la vida,
y todavía consigue que le abra la puerta,
y lo siente a mi mesa,
y lo tumbe en mi cama,
y lo reciba
como se recibe al viento,
a las buenas noticias,
y a esa bala entre los ojos que llevo años mereciendo:

con una sonrisa resignada,
una copa en cada mano,

y los brazos
bien abiertos.


CARLOS SALEM

(Este poema dará inicio y título a su nuevo poemario, más información en su blog)


viernes, 16 de enero de 2015 0 comentarios

La marea


A veces los amores van y vienen
como el agua a las playas y a las rocas.
Con fugaz ansiedad a veces chocan
con una realidad que les detiene.

Espejismo sin sol que se desboca
cegando la razón que no se atiene
a razones. El tiempo no detiene
las torres de cristal cuando se enrocan.

Amores que te engañan y se empeñan
en presentar recibos atrasados
pero sin desvelar su santo y seña.

Sentir de un corazón manipulado
por el caso de un tiempo que te enseña
el lado de la herida menos malo.

JAVIER RUIZ TABOADA


domingo, 11 de enero de 2015 0 comentarios

Corazón sin tiritas


Me agotan los corazones usados,
Los que por miedo ya no aman,
Los que por miedo abandonaron,
Los que no libran batallas.

Y quizá a mis 30, sea imposible pedir un amor por estrenar,
Un corazón sin fisuras,
Una espalda sin marcar,
Pero al menos no cierres las costillas
Aprisionando las mariposas,
Deja que te haga cosquillas,
Seguro que alguna hay hermosa.

"Ahí va, ahí va, el conejo de la suerte,
Haciendo referencia a su cara de inocencia, tu besarás al chico o a la
chica que te guste más..."

Y ese primer beso no volverá, esas mejillas coloradas, esa
inocencia perturbada por las cicatrices que deja el amor cuando
no lo es.

No des vueltas a la botella,
la suerte ya está echada,
elige tu lado de la cama,
esta noche, soy de ella.

EME MOISÉS PÉREZ


domingo, 4 de enero de 2015 2 comentarios

Poema IX


La locura sublime
consiste en no saber;
columpiarse en la duda;
confesar la ceguera;
admitir que se ignora
una sola verdad;
aprender a vivir
caminando en alambres,
sin pértiga, sin red;
sabiendo que la muerte
nos habita en las plantas
y se enrosca en las piernas.

La locura sublime
es llevar todo eso
a cuestas y, a pesar
de todo, sonreír,
elevar la tragedia
a la categoría
de una estúpida brizna.

PEPE VIYUELA


jueves, 1 de enero de 2015 2 comentarios

La culpa es mía


La culpa es mía
Vine a besar el suelo que pisas.

Traduje lo que no decías
en lo que quise oír.

La culpa es mía

he consentido
sin sentido
y creído
en cualquiera
de tus dos caras.

Ya está,
soy todas las veces que te has ido
soy todos los ratos que no he querido huir
soy todos los besos que no me has dado a mí.

Ya está,
soy recuerdo,
indiferente;
la chica que te rozó en el mercado,
la que te miró a los ojos en aquél cruce,
la que te sirvió el peor café que has probado.

Ya está, no nos conocemos.
Se acabó el juego.

Ya está amor,
mi guerra es completamente tuya,
pero no como antes
que disfrutaba traicionándome
para regalarte los asaltos nocturnos
a mis muros,
no como antes,
que te contaba en susurros los puntos flacos
de mis escudos,
no como antes.


Última vez.
Se acabó el juego.
Por primera vez.

Hoy has conseguido que me arrepienta
de ser quien soy
de hacer lo que hago
de arriesgar para perder.

Hoy te devuelvo todas tus noches,
abandono la almohada que terminó evaporando
tu perfume,
te regalo hasta la última gota de drama,
hoy, por primera vez, te dejo conocer Madrid.

Y ni me despido
ni me evado
ni me voy de a dónde nunca llegué.

Hoy por primera vez
me da igual,
haz lo que quieras
pero no me lo hagas a mí. 

ANDREA VALBUENA


lunes, 29 de diciembre de 2014 1 comentarios

Sólo es el tiempo


No sucede nada, no temas.
Sólo es el tiempo.                               
                        Nos ha pasado
como una exhalación
y hemos tenido que arrimarnos un poco   
al arcén. Pero   
ya contábamos con eso.   
Mira, la noche (allí enfrente,   
esperando) aún está lejos. 
                                     Ven, 

salgamos fuera. 
                     Todavía

nos queda mucho  
atardecer.

KARMELO C. IRIBARREN



viernes, 12 de diciembre de 2014 3 comentarios

A mí me gustan las personas con ojeras...


A mí me gustan las personas con ojeras. 
Los insomnios con nombre propio. 
Me gustan las personas que llevan
guardadas las piedras de sus tropiezos, 
como lecciones que aprender. 

Que sean bienvenidas aquellas que 
sufrieron y jugaron con las letras 
hasta curar sus heridas, 
tapando cicatrices, 
destapando miedos, 
y tocando con la yema de los dedos 
un puñado de almas. 

Las que están rotas, 
las que tienen cicatrices, 
las que se desangran sobre un papel 
sin importarles el qué dirán. 

Porque, si no estuviésemos llenos de grietas, 
¿por donde pasaría la luz? 

MARTA TORREJÓN


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 
;